La elección del tipo de contrato adecuado es una cuestión esencial para cualquier empresa, especialmente en sectores con un marcado componente estacional, como el turístico y hotelero. Una clasificación contractual incorrecta puede generar consecuencias jurídicas significativas y costes imprevistos. El reciente pronunciamiento del Tribunal Superior de Justicia de Granada ofrece un ejemplo claro de esta realidad.
El caso.
Una empresa hotelera contrató a un cocinero durante la temporada de verano para hacer frente al incremento de actividad característico de esos meses. Sin embargo, formalizó la relación laboral mediante un contrato temporal por circunstancias de la producción.
Al concluir la temporada, la empresa decidió extinguir el contrato, lo que motivó que el trabajador interpusiera una demanda por despido improcedente.
La resolución judicial.
El Tribunal Superior de Justicia de Granada en su Sentencia de 25 de abril de 2024 dio la razón al trabajador, declarando el despido improcedente. El tribunal consideró que la contratación debía haberse realizado mediante un contrato fijo-discontinuo, al responder a una necesidad estacional y previsible dentro del ciclo habitual de la empresa.
En consecuencia, la extinción del contrato no podía ampararse en una causa temporal, puesto que el incremento de actividad durante la época estival forma parte de la dinámica recurrente del negocio.
Claves prácticas.
El contrato temporal por circunstancias de la producción resulta adecuado para situaciones ocasionales o imprevisibles, o para sustituciones temporales —por ejemplo, cubrir las vacaciones del personal fijo—.
No obstante, cuando la empresa necesita reforzar su plantilla para atender picos de trabajo previsibles y cíclicos, como los que se producen cada verano en el sector hotelero, la modalidad correcta es el contrato fijo-discontinuo.
Conclusión y recomendación profesional.
Este caso subraya la importancia de ajustar la modalidad contractual a la naturaleza real de la necesidad empresarial. Un uso indebido de los contratos temporales puede derivar en reclamaciones judiciales, sanciones y costes por despidos improcedentes.
En Tapia & López Abogados recomendamos revisar de forma periódica las modalidades contractuales utilizadas, especialmente en actividades sujetas a estacionalidad. Contar con un asesoramiento laboral especializado permite minimizar riesgos, garantizar el cumplimiento normativo y optimizar la gestión de los recursos humanos de manera segura y eficiente.
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